Diplomado en Historia contemporánea: siglos XX y XXI

Como parte del diplomado ‘Historia contemporánea: siglos XX y XXI’ del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, el Dr. Carlos Martínez Assad, coordinador del Seminario Universitario de Culturas de Medio Oriente, ofrecerá la conferencia “El conflicto árabe-israelí”, programada para el día 11 de junio de 2018, de 17 a 20 horas.

Cafarnaúm (2018), de Nadine Labaki

El Premio del Jurado de Cannes en su versión 2018 ha sido otorgado a la directora libanesa Nadine Labaki por su película Cafarnaúm, sobre el drama que vive un niño de 12 años, hijo de inmigrantes provocados por la guerra en Siria, que vive en las calles de Beirut.

En la cinta basada en una historia real, el niño culpa a sus padres de haberlo traído al mundo. Sus padres, en desesperada situación, no han dejado de tener hijos, condenando a cada uno a la miseria desde su nacimiento. Es así que decide huir y termina en una odisea con el bebé de una mujer etiope que es apresada buscando el permiso de residencia.

El acierto en la narrativa se encuentra en la interpretación del pequeño actor Zain Al Rafeea, quien a su corta edad ofrece momentos muy conmovedores y veraces. Desgarradora, la historia es suavizada en sus momentos más dificiles por la música que acompaña a las imágenes, ofreciendo una puerta a la esperanza en su desenlace.

Este Seminario ya ha exhibido en diferentes momentos sus anteriores cintas Caramel (2007) y ¿A dónde vamos ahora? (2011)

UNAM y Universidad del Santo Espíritu de Kaslik, Líbano, firman convenio de intercambio académico

• La Universidad Nacional está interesada en los países y la cultura de Oriente, más en estos momentos en que el mundo exige tener una mirada multicultural, dijo el coordinador de Humanidades, Alberto Vital
• El acuerdo honra los lazos y puentes que existen entre México y el Líbano, aseveró el presidente de la USEK, Georges Hobeika
• Es el primer acuerdo que esta casa de estudios establece con una universidad de ese país, acotó Carlos Martínez Assad, coordinador del Seminario Universitario de Culturas de Medio Oriente

La UNAM firmó un convenio de colaboración para impulsar la movilidad de estudiantes de licenciatura y posgrado, así como la realización de estancias académicas de sus investigadores con la Universidad Santo Espíritu Kaslik, del Líbano (USEK), primera institución de esa nación con la que esta casa de estudios establece acuerdos.

El coordinador de Humanidades, Alberto Vital Díaz, dio la bienvenida al presidente de la USEK, Georges Hobeika, a quien le explicó que la Universidad Nacional cuenta con un Seminario Universitario de Culturas de Medio Oriente (SUCUMO), pues está interesada en esa región y en países estratégicos como el Líbano; más en este momento en que el mundo exige tener una mirada multicultural y multilingüista.

En su oportunidad, Hobeika afirmó que el convenio honra los puentes existentes entre ambas naciones, al tiempo que recordó que los libaneses han sido recibidos en nuestro país desde años atrás. “Podremos realizar intercambios más intensos entre nuestras instituciones y planear más proyectos”.

El acuerdo establece que ambas casas de estudios facilitarán el intercambio de información y materiales académicos que sean del interés de las universidades; organizarán conferencias, simposios e investigaciones conjuntas.

Finalmente, el coordinador del SUCUMO, Carlos Martínez Assad, expuso que en la coyuntura actual es necesario que México establezca vínculos con diversas nacionalidades, y aunque los libaneses han tenido una fuerte presencia en el país, no se había cristalizado un acuerdo con alguna de sus universidades.

Los programas académicos de la USEK, prosiguió, tienen alto impacto y han sido atractivos para países como Brasil, con quienes también tienen vínculos comerciales.

A la firma del convenio asistieron, por parte de la USEK, la pro rectora de Asuntos Culturales, Hoda Nehme; el director del Centro de Estudios de América Latina, Roberto Khatlab; el exdirector de su Escuela de Música, Yaacoub Badaoui, así como líderes de la comunidad libanesa en México.

Por parte de la UNAM: el director General de Cooperación e Internacionalización, Federico Fernández Christlieb; la directora de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (ENALLT), María del Carmen Contijoch; la directora de la Filmoteca UNAM, Guadalupe Ferrer; y la directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Ana Buquet, entre otros académicos e investigadores de diversas entidades. Además, la rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, Carmen Beatriz López Portillo.

Con información de Gaceta UNAM

El ajedrez actual de Oriente Medio

esther120Por Esther Shabot Askenazi*

‘Catalejo’, columna de opinión publicada originalmente el 12 de noviembre de 2017 en Excelsior.com

A punto de concluir uno de los más devastadores capítulos de la vida de Oriente Medio —a saber, la guerra civil en Siria y el sismo que significó la sangrienta incursión del Estado Islámico o ISIS en aquellas tierras— asoma una nueva etapa en la que la recomposición de fuerzas no está exenta de sombríos augurios. Tras casi siete años de combates que cobraron la vida de cientos de miles de sirios y lanzaron a millones al exilio, el país está de nueva cuenta bajo el control casi total del régimen de Al-Assad, gracias a la ayuda de sus firmes aliados, Rusia, Irán y las milicias chiitas libanesas del Hezbolá. De este escenario se deriva ahora una situación distinta que está empujando a los factores de poder regionales a rediseñar sus estrategias para tener éxito en la consecución de sus objetivos.

Arabia Saudita e Irán son quienes hoy se movilizan con más celeridad para sacar provecho del reacomodo en curso. En su calidad de cabezas del mundo musulmán sunita y chiita, respectivamente, mueven sus piezas febrilmente en el ajedrez regional a fin de colocarse y sacar ventajas de la nueva situación. Mientras que en Yemen continúan confrontándose ambos mediante su apoyo militar abierto —Arabia a los sunitas, e Irán a los rebeldes chiitas hutíes—, Líbano ha pasado a ser un tablero adicional en el que se perfila el inicio de una nueva partida. Ahí están de regreso en Líbano, empoderados por su victoria, los milicianos del Hezbolá, cuyas ambiciones de dominio del país nunca han ocultado, y menos ahora que se reinstalan en su patria robustecidos con todo lo que les ha proporcionado Irán durante su actuación en Siria.

Al parecer, justamente eso ha sido lo que ha detonado la renuncia a su cargo del primer ministro libanés, Saad Hariri, un musulmán sunnita, renuncia que fue anunciada desde Arabia Saudita, donde permanece aún este hombre que justificó su decisión alegando amenazas de muerte contra él de parte de Irán y Hezbolá. En consecuencia, Líbano entra en un periodo de incertidumbre, que se agudiza con el aviso de la monarquía sunnita de Arabia a sus ciudadanos que estén en Líbano, de abandonar el país por motivos de seguridad. Simultáneamente, el máximo líder de Hezbolá, el jeque Hassan Nasrallah, advierte a los sauditas de consecuencias nefastas para ellos en caso de que escalen de algún modo la confrontación.

Por otra parte, el gobierno en Riad amenaza también, luego de que un misil de fabricación iraní proveniente de Yemen cayó en su territorio hace pocos días. Dice no estar dispuesto a tolerar un avance de las fuerzas iraníes en detrimento de los intereses sunitas en Líbano, con lo cual puede inferirse que la fragilidad del equilibrio interétnico en el país de los Cedros está a punto de romperse. Y aquí es donde interviene un factor adicional. Como es sabido, también a Israel le preocupa enormemente la creciente instalación de fuerzas iraníes o aliadas a Irán en la zona colindante con su frontera norte. Siendo Teherán uno de los más acérrimos enemigos de Israel, y con el antecedente de la guerra que en el verano de 2006 se desarrolló entre Israel y Hezbolá, en estos momentos en que se registra una alteración tan radical del statu quo, hay temor de que una chispa pueda conducir a una nueva confrontación. Daniel B. Shapiro, quien fuera embajador de Estados Unidos en Israel durante la Presidencia de Obama, ha escrito que incluso no puede descartarse alguna maniobra saudita para involucrar a Israel en una guerra con Hezbolá, similar a la de 2006, con objeto de que Israel le haga el trabajo sucio de quitarle a Irán y al Hezbolá las ganancias últimas que han conseguido. Un panorama, pues, nada alentador.

*Esther Shabot Askenazi es licenciada en Sociología de la UNAM (1980, México), con estudios de maestría en Sociología en la UNAM y con especialización en Estudios Judaicos en la Universidad Iberoamericana (1982-1985). Forma parte del Consejo Asesor del Seminario Universitario de Culturas del Medio Oriente.