“La tierra prometida”

Por Florence Rojas Keyser

La tierra prometida es una película que muestra el tráfico de blancas en Israel, un mercado que no distingue nacionalidades, y en donde el conflicto palestino-israelí parece desplazado por ese problema del mundo globalizado.

Con cámara en mano y a manera de documental, Amos Gitai nos transporta desde el comienzo a una secuencia violenta que adelanta el contenido de la historia: mujeres provenientes de Estonia son trasladadas de forma clandestina a través del desierto del Sinaí, en Egipto y resguardadas por un grupo de hombres beduinos en camino hacia Israel; lugar donde, finalmente, serán distribuidas en diferentes ciudades, incluyendo algunos territorios palestinos.

Una vez introducidas a “La tierra Prometida” (ironizando el concepto bíblico del título), las jóvenes son vendidas al mejor postor e insertadas al mercado sexual. La crudeza de las primeras secuencias retrata el deshumanizado comercio de personas en el mundo contemporáneo, donde las mujeres son vistas únicamente como objetos de intercambio económico y de placer.

El mayor reto que el director enfrenta es el de construir un relato crítico que presente el problema de la trata de personas sin el morbo que las escenas más sórdidas podrían suscitar. Así, poco a poco, el filme permite apreciar cómo las protagonistas desarrollan una personalidad propia, al mismo tiempo que se reconocen como víctimas del negocio en el que las han forzado a participar.

Premios y nominaciones: Selección Oficial, Festival de Cine de Venecia; Selección Oficial, Festival de Valladolid.

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Seminario Universitario de Culturas del Medio Oriente
Universidad Nacional Autónoma de México